How we choose a partner

Cómo elegimos a nuestra pareja

Cada persona se dirige por sus motivos personales profundos y elije a pareja que le ayude a conseguir sus metas vitales. ¿Coinciden las metas de las dos personas en cada pareja? No necesariamente. Pero si coinciden o no determina cómo la pareja aparece a los ojos de los demás: ¿Se trata de una relación armónica que te hace creer que los dos son hechos el uno para el otro? ¿U observas una falta total de sintonía que te hace preguntar cómo podrían estas dos personas juntarse en primer lugar? A continuación, profundizo este tema.

Vyara

Usar a tu pareja para conseguir tus metas

Cuando observamos a una pareja, normalmente la relación parece ser uno de los dos tipos: o se trata de la combinación perfecta (y pensamos que la unión va a durar por vida), o no podemos comprender cómo dos personas tan desafinadas hayan podido juntarse (y apostamos que no duren mucho tiempo). Interesantemente, los dos tipos de relación pueden romper con la misma probabilidad. Otra cosa interesante es que en los dos tipos de pareja los opuestos se atraen. Entonces, ¿Por qué consideramos algunas parejas la combinación perfecta y otras un desajuste total? Y ¿Qué dice nuestra evaluación sobre la relación por dentro?

En pocas palabras, la pareja de “la combinación perfecta” se centra en la misma meta mientras dentro del “desajuste total” cada uno tiene distintos motivos internos. Importantemente, en los dos tipos de relación cada uno usa a su pareja para conseguir sus metas vitales.

Ahora, veamos un ejemplo de pareja que se dirije por los mismos motivos personales – la perfección, por ejemplo. Cada uno usará a su pareja para conseguir su meta aunque los dos puedan emplear distintos métodos. Así, una de las personas podría ser extrovertida buscando conflictos (para que la justicia prevalezca y la perfección se consiga) mientras la otra podría ser introvertida tratando de evitar conflictos (para que la paz prevalezca y la perfección se consiga). Está claro que los opuestos se atraigan. Aun así esa pareja se dirige por los mismos motivos internos en su fondo y eso es precisamente lo que armoniza el campo energético de la relación y hace que la pareja parezca la combinación perfecta.

Ahora veamos un ejemplo de pareja desafinada. Este será una relación donde cada uno se dirige por distintos motivos internos. Por ejemplo, podemos tener a un buen jefe ejecutivo, humilde y de alta educación, casado con una mujer extravagante, arrogante y de bajo nivel educativo. Su motivación interna es el poder (a través del dinero de su esposo).El suyo es el estar a servicio (de su empresa y su esposa). Como en el ejemplo anterior, aquí también los opuestos se atraen. Sin embargo, los motivos personales que dirigen la elección de pareja de cada uno ya no son iguales, lo cual rompe la sintonía del campo energético de la pareja y nos hace percibirla como un desajuste total.

Lógicamente, aquí podría surgir la siguiente cuestión: ¿Es más probable que la combinación perfecta dure más tiempo que un desajuste total? De hecho, los dos tipos de pareja rompen con la misma probabilidad. Sin embargo, la separación en el primer caso normalmente es acompañada por la amistad, el perdón y la comprensión, mientras en el segundo caso la separación tiene más probabilidad de terminar en amargura, venganza o depresión (por supuesto eso también depende del nivel de desarrollo personal en cada caso).

Y bien, ¿En qué tipo de relación se encuentras tú? ¿Qué tipo de motivos te dirigen a ti y a tu pareja? ¿Tienen ustedes las mismas metas profundas o luchan por causas diferentes? Aquí tienes algunos ejemplos de motivos internos que nos dirigen por lo general (la lista no es exhaustiva): sobrevivencia, poder, competición, aceptación, perfección, amor, unión… Sean lo que sean tus motivos, está bien que tomes nota de ellos en vez de quedarte atrapado en apariencias superficiales. Esto te ayudará a desarrollar tu relación en la dirección correcta. Y recuerda que no hay relaciones malas ni buenas – todas nos dan algo y nos enseñan lago para el futuro.

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