Perceptions, Expectations and Perceptions

Tengo un millón de dólares. ¿Es para llorar o para reírse?

Pues, depende. Si tenías un billón de dólares y ahora tienes un millón, seguramente te enojarás. Pero si tenías cien dólares y ahora tienes un millón, es muy probable que no reclames. ¿Cuál es entonces la diferencia entre un millón y un millón (no hay ningún error aquí)? A continuación te lo explicaré.

Vyara

Expectativas, percepciones… percepciones, expectativas… ¿Cuál es la verdad?

Los últimos 4-5 meces tuve que aprender a usar mi brazo izquierdo para hacer cosas que antes hacía con mi brazo derecho. También aprendí a pedir ayuda. Todavía tengo mi brazo derecho. Pero no funciona bien por una lesión que al principio no tomé en serio. Con el tiempo el dolor aumentó, perdí la flexibilidad y la habilidad de moverme el brazo y me sentí muy abrumada. Llegó un momento de frustración completa, me puse a llorar y de allí cambió todo.

Me empecé a preguntar qué pasaría si no tuviera ningún brazo y luego la tecnología avanzara tanto que podría tener un brazo que funcionaba a 100 por ciento. ¿Cómo me sentiría si pudiera usar un brazo (después de no tener ningún brazo)? Por supuesto me sentiría muy feliz. Indudablemente. Pues, este estado hipotético que me podría producir tanta felicidad es realmente peor que el estado en el que estoy actualmente y que me está frustrando tanto. La verdad es que ya tengo dos brazos – uno funciona a 100 por ciento y el otro funciona algo (pero va a mejorar según todos mis terapeutas).

Entonces mi situación actual no es intrínsecamente frustrante. Si fuera una situación frustrante por naturaleza, también me sentiría frustrada en la situación hipotética donde puedo usar un brazo después de no tener ningún brazo, ya que esa situación es igual a (o incluso peor que) mi situación actual. Pero pensando en la situación hipotética no siento la frustración, entonces la situación no es frustrante en sí misma. La frustración se debe a mis expectativas, no a la situación. Espero usar dos brazos pero solo puedo usar uno. Estoy frustrada. No tenía ningún brazo y ahora tengo uno que funciona y lo puedo usar, y está todo bien, no veo ningún problema.

La conclusión es obvia: Primero, mis expectativas forman mis percepciones. Y segundo, para cambiar mis percepciones tengo que cambiar mi perspectiva.

¿Y tus propias percepciones? ¿Son correctas? ¿O se forman según tus expectativas y no tienen nada que ver con la realidad? La mala noticia es que las percepciones nunca son correctas (por eso se llaman ‘percepciones’ y no ‘datos’). La buena noticia es que puedes cambiar tus percepciones por medio de la exploración de tus expectativas y el cambio de la perspectiva. ¡Espera lo inesperable! ¡Deja de perseguir el éxito! Si estás aquí, eso ya es un éxito. El resto es un extra, inclusive el millón de dólares.

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