Chronic inflammation acute inflammation

Inflamación: ¿está tu cuerpo en llamas?

Básicamente hay dos tipos de inflamación: aguda y crónica. Contrariamente a lo que podría parecer, la inflamación aguda es el buen tipo de los dos ya que tiene función protectora y forma parte de nuestro mecanismo de curación. La inflamación crónica, por otro lado, es muy destructiva para los tejidos y los órganos.

Fatiga, sobrepeso, pansa hinchada, dolor de los músculos y de las articulaciones, entumecimiento, dolor de cabeza, neblina cerebral, problemas de la piel, síndrome premenstrual, asma, alergias, esclerosis múltiples, Hashimoto, lupus, enfermedad celiaca, artritis, cáncer, enfermedades cardiacas, diabetes, Alzheimer… Todas estas condiciones tienen un factor subyacente en común: la inflamación crónica. Afortunadamente, la inflamación crónica no es difícil manejar. Sigue leyendo para descubrir cómo.

Vyara

Cómo manejar la inflamación

Todos sabemos que la inflamación puede ser curativa. ¿Te acuerdas alguna lesión o infección bacteriana o viral? ¿Te suenan la hinchazón, la fiebre, el dolor y el enrojecimiento? Todo esto son señales de inflamación aguda causadas por células blancas de la sangre tratando de proteger el cuerpo contra daño y patógenos. Este proceso dura algunas semanas hasta que el cuerpo se recupere y todo vuelva a lo normal. Así, la inflamación aguda es una herramienta de curación bastante útil.

Sin embargo, hay otro tipo de inflamación, la inflamación crónica, que a veces se pone en marcha y empieza a quemar el cuerpo. Este tipo de inflamación no es curativa ya que ocurre sin que haya lesiones o patógenos. En este caso el sistema inmunológico está equivocado y moviliza erróneamente un tipo de células de sangre destructivas. Importantemente, la inflamación crónica no se caracteriza por síntomas agudos y uno se puede acostumbrar a ella sin darse cuenta del fuego que está quemando a los tejidos y órganos por dentro.

Ahora, ¿Cómo puedes saber que sufres infamación crónica? Pues, casi todas condiciones o quejas crónicas señalan un proceso inflamatorio crónico: fatiga, sobrepeso, pansa hinchada, dolor de los músculos y de las articulaciones, entumecimiento, dolor de cabeza, neblina cerebral, acné, eczema, psoriasis, síndrome premenstrual, ovarios policícticos, asma, alergias, esclerosis múltiples, Hashimoto, lupus, enfermedad celiaca, artritis, cáncer, enfermedades cardiacas, diabetes, Alzheimer… Ya ves, la lista es prácticamente interminable. Es decir, si sufres algo crónico, es muy probable que tengas inflamación crónica.

Afortunadamente, la inflamación crónica se puede manejar con cambios del estilo de vida. Aquí hay solo dos reglas que seguir. Primero, deshazte de las substancias y los hábitos que provocan la inflamación. Segundo, incorpora substancias y hábitos anti inflamatorios. ¡En exactamente este orden! Por ejemplo, ya se sabe que los cigarrillos causan inflamación crónica mientras la meditación la reduce. Pero la meditación no te va a servir al menos que dejes de fumar. Por eso, tira los cigarrillos primero y después puedes meditar.

Ahora, veamos algunas cosas que pueden provocar inflamación crónica:
• Azúcar, granos, almidón, soya, aceites de semillas, comida procesada, alcohol y cigarrillos
• Sobrepeso
• Algunos productos cosméticos y químicos ambientales
• Estrés, preocupación, ira y relaciones agravados
• Comer y acostarse tarde

Por otro lado, aquí tenemos algunas cosas anti inflamatorias:
• Cúrcuma, jengibre, ajo
• Vitaminas y otros antioxidantes, Omega 3, Boswellia,
• Meditación y otras prácticas de relajación
• Omitir la cena, acostarse temprano, hacer ejercicios adecuados

Importantemente, si quieres reducir la inflamación crónica, tienes que empezar por la dieta. Deshazte de la comida que provoca inflamación primero. Elimina la basura de tu vida. Después puedes pensar en añadir vitaminas, omega 3, meditación y otras prácticas anti inflamatorias. El proceso puede ser difícil al principio pero al final valdrá la pena. Al final, el esfuerzo de reducir la inflación crónica te puede salvar la vida.

Sígenos: