Make decisions fast no regrets

Cómo tomar las decisiones correctas y no arrepentirse nunca

¿Estás enfrentando algún dilema? ¿No sabes qué camino elegir? ¿Y si cometes un error, tomas la decisión incorrecta y sufres después? O aun peor, ¿qué pasa si alguien más sufre como consecuencia de tu decisión? Si este tipo de pensamientos suelen agobiarte y la toma de decisiones te parece estresante, sigue leyendo y ya verás cómo puedes deshacerte del drama y realmente disfrutar del resultado de todas tus decisiones.

Vyara

No hay mal que por bien no venga

Este es el típico proceso mental que normalmente acompaña la toma de decisiones: “Si elijo la opción A, ganaré x & y, perderé z, pero no sé qué pasará con o, p & q. Si elijo la opción B, ganaré x, z & k, perderé o, pero no sé qué pasará con y, o & q. Temo el resultado de ambas opciones y no quiero perder nada. Es que esta situación es tan importante que no puedo cometer ningún error. Por eso no haré nada, me quedaré así estresado y paralizado en vez de elegir un camino y empezar a seguirlo.”

Ahora vamos a analizar todas estas preocupaciones paso por paso.

Primero, la questión de ganancias y pérdidas es un malentendido. Lo que vas a ganar siempre será igual a lo que vas a perder. Eso sucede porque en el Universo existe un equilibrio constante que no se puede alterar. Si ganas hoy, perderás mañana. Y si pierdes hoy, ganarás mañana. Pase lo que pase, las leyes del Universo siempre se ocuparán para que vengas a la neutralidad. Es decir, puedes percibir el vaso medio vacío o medio lleno. Pero el estado del vaso no cambia.

Segundo, si aplicas la misma ley de la neutralidad, el miedo del futuro ya no tiene sentido. Está claro que siempre vas a ganar algo, perder algo y al final te quedarás en la mitad, hagas lo que hagas. Será solo tu percepción que te hará ver el vaso medio vació o medio lleno.

Tercero, si cometes “un error”, pues no pasa nada. De hecho, eso es deseable e incuso es precisamente el objetivo. Los errores nos permiten aprender y crecer. Por lo tanto, en la vida no existen errores. Todo tiene su propósito. Imagínate un bebé que está aprendiendo a caminar. Si cae, no piensa “Vaya, eso fue un error, no debería intentar caminar y ya no intento más”. Todo al contrario – el bebé se levanta y sigue su dirección elegida. Sigue intentando hasta que pueda caminar y esté listo para aprender otras cosas. Si no hay errores, no hay ni aprendizaje, ni crecimiento.

En conclusión, siempre toma tus decisiones pensando en que no hay mal que por bien no venga, y siempre busca lo bueno en cada situación que sucede. Así ni tendrás miedo de tomar decisiones, ni te arrepentirás.

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