Happy family relationships

Cómo conseguir libertad en las relaciones familiares


¿Te gustaría liberarte de tus parientes y liberar a tus hijos de ti? ¿Te gustaría disfrutar de relaciones familiares saludables y felices, sin resentimiento, conflictos y culpa? A continuación vas a descubrir cómo puedes conseguirlo.

Vyara

¡Libérate de tus parientes! ¡Librera a tus hijos de ti!

Cada familia se siente orgullosa de sus valores y tradiciones. Por lo general, estas son prácticas aceptadas hace tiempo y transmitidas a las generaciones siguientes. Sin embargo, a veces estas prácticas no son bien recibidas por los jóvenes. Es decir, lo que se supone que tiene que unir a la familia es precisamente lo que causa conflictos y desacuerdos familiares. ¿Por qué?

Simplemente porque el mundo sigue cambiando todo el rato. Y si nuestra manera de pensar y actuar no resuena con las nuevas frecuencias cósmicas, es natural que haya tensión (frecuentemente reflejada en enfrentamientos generacionales). Por lo tanto, es razonable asumir que si los valores atemporales existieran, sería fácil preservarlas sin ningún esfuerzo ya que ellas siempre estarían en sintonía con las vibraciones cósmicas. Por otro lado, los valores proclamados “tradicionales”, que al mismo tiempo no se dejan preservar fácilmente, se tienen que cuestionar.

Ahora, en mi opinión hay dos campos de batalla familiar: la batalla del Respeto y la de la Comprensión. Los parientes quieren ganar la primera, mientras los hijos pelean en la segunda batalla.

Ya se sabe que la mayoría de los parientes exigen que sus hijos los respeten (porque los padres saben mejor que nadie, porque se lo merecen, porque respetar a los mayores representa un valor familiar digno de preservar por siempre). Sin embargo, ¿Qué es exactamente lo que quieren los padres? ¿Respeto de verdad? ¿O más bien le gustaría tener control sobre sus hijos? Por lo general, los padres se quejan de falta de respeto cuando sus hijos no se dejan controlar. O sea, los padres dicen “Si no me obedeces, eres irrespetuoso”. Pero esperen, padres. Si quieren recibir algo, hay que darlo primero.

Entonces la cuestión ahora es si los padres respetan a sus hijos. Claramente los que quieren controlar a sus hijos y esperan que los hijos obedezcan, no respetan el espacio personal, las elecciones ni las opiniones de los hijos. Es decir, los padres mismos no son respetuosos. Importantemente, los hijos tienen derecho a su propia vida. De hecho, esto es un valor muy importante hoy en día. Por eso, si quieres enseñar Respeto a tus hijos, no invadas su vida personal pensado que tienes todo el derecho de hacerlo. No lo tienes. Deja de controlar a tus hijos y muéstrales respecto para que ellos también te respeten.

En cuanto a los hijos, por lo general ellos se quejan de que sus padres no los comprendan. Ahora, hijos, ustedes también tienen que entender a sus padres. De hecho, hay solo una cosa que entender – todo el control de sus padres y todo lo que hacen está motivado por el amor. Lo cierto es que no lo parece, pero es la verdad. Todos los padres quieren a sus hijos (bien, casi todos). Su actuación puede mostrar lo contrario pero no te dejes engañar. Los padres tratan de controlar porque quieren “lo mejor” para sus hijos. Lo sé, es arrogante pensar así pero la mayoría de los padres son ignorantes en este sentido. (Irónicamente, los hijos se convierten en sus parientes controladores cuando tengan a sus propios hijos). Sea como sea, si tan solo los hijos pudieran comprender a sus padres e interpretar su conducta como amor, los hijos también podrían obtener comprensión parental. La misma regla se aplica aquí: si quieres estar comprendido, hay que comprender a los demás primero.

Para resumir, padres e hijos: ¡no exijan! Sé el primero en dar lo que te gustaría obtener para poder recibirlo. Si quieres respeto, respeta tú primero. Si quieres comprensión, trata de comprender tú primero. Solo así podemos disfrutar de relaciones familiares estupendas.

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