Positive thinking smart thinking

No pienses positivo, sino inteligentemente


Muchos tratan de desarrollar el pensamiento positivo como si eso fuera algo muy beneficioso. En este artículo explicaré el peligro que trae el pensamiento positivo. También hablaré de los mitos sobre el control de los pensamientos y el uso del pensamiento positivo para manifestar una mejor realidad.

Vyara

Pensamiento positivo, pensamiento negativo y pensamiento inteligente

Si divides las cosas en positivas y negativas, estás atrapado entre las dos opciones a la vez porque la una no puede existir sin la otra. Así, recuerda una de las layes principales de la naturaleza (afirmada por Newton): para cada acción hay una reacción opuesta igual. Es decir, el universo se inclina por la neutralidad y este esfuerzo está motivado por el hecho de que la realidad en su fondo es no dual. Desgraciadamente, nosotros no podemos comprender esto porque nuestro pensamiento es limitado (ya sea positivo o negativo).

Entonces, si todo es neutral en su fondo, y si el positivo y el negativo se deben a nuestra interpretación subjetiva, ¿será mejor que tratemos de eliminar los pensamientos positivos y negativos? ¿Tenemos que hacer nuestra experiencia sosa e insípida para estar en sintonía con la realidad neutra? Y si eso ocurriera, ¿no nos convertiríamos en vegetales que nunca experimentan emociones, ni elevadas ni oscuras? ¿Vale este objetivo realmente la pena?

Pues, ¡no te preocupes! Los humanos no podemos ni acercarse a un estado de neutralidad (al menos que suframos alguna lesión cerebral, algo que definitivamente no recomiendo). Por cualquier razón, pensamos los que pensamos (“positivo” o “negativo”) antes de que nos demos cuenta. O sea, lo pensamientos son más rápidos que nosotros y escapan nuestro control. Ellos vienen y se van todo el rato, a pesar de nosotros.

Así, en el cuerpo humano seguiremos registrando pensamientos y no se trata de controlarlos sino de qué peso los ponemos como observadores. Allí viene un pensamiento, ya sea positivo o negativo, y genera un sentimiento correspondiente. No le des importancia. No lo juzgues y ya verás cómo se irá. Y de pronto aparecerá otro estado (antes de que te hayas dado cuenta y completamente fuera de tu control). Haz lo mismo con el siguiente pensamiento y el sentimiento que ha generado. ¿Te ha dado rabia? No la juzgues. Simplemente experimenta la rabia sin darle importancia para que se vaya tan rápido como llegó. O quizás el pensamiento te hiciera feliz. No lo elogies. Experimenta la felicidad sin apego porque eso también pasará.

En fin, no se trata de tus pensamientos (que por lo general no se pueden controlar) sino de tus juicios de tus pensamientos. Presta atención a la actitud con la que observas tus pensamientos y los sentamientos que ellos generan. ¿A caso crees tus pensamientos? No lo hagas porque no son reales. Están filtrados por una percepción falsa de que la realidad es dual. No trates de pensar positivamente porque cuanto más lo haces, más negatividad atraes (para que todo sea equilibrado, o sea neutral o no dual). En vez de tratar de pensar positivamente, acepta y experimenta la riqueza aparente de la vida (feliz, triste, mejor, peor) sin tomarla en serio. Después de todo, la vida es un juego. Y si quieres ganar, hay que pensar inteligentemente.

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