Co-creating destiny

Estrategias para cocrear tu destino

El debate ´´lo innato versus lo adquirido´´ es uno de los más antiguos y provoca muchas preguntas: ¿Es la vida predestinada? ¿O son mis elecciones determinados por las creencias limitadas que mis padres me enseñaron de pequeño? Sobre todo, ¿tengo algo de voluntad libre?

La respuesta de estas preguntas es Sí, Sí y Sí. La vida es una tercera de destino, una tercera de condicionamiento, y una tercera de voluntad libre. A continuación explico cómo funciona todo esto y cómo puedes transformar toda la vida en 100% de voluntad libre (o algo así).

Vyara

Lo innato, lo adquirido y la voluntad libre

Imagínate que la vida es una pintura por números. Importantemente, se trata de una pintura por números, no de un lienzo en blanco. Todos hemos venido aquí con nuestra pintura única y los crayones de color necesarios para colorear la pintura. Cada pequeña pintura (la cual representa un mapa de viaje para una vida determinada) forma parte de una imagen más grande, y todas las pinturas están conectadas en el panorama mayor (aunque nuestro cerebro es demasiado limitado para poder percibir esa imagen mayor).

Ahora, veamos algunas cosas importantes siguiendo con la metáfora de la pintura por números. Primero, cada uno de nosotros tiene su pintura distinta a las demás y también todos los crayones de color necesarios para terminar dicha pintura antes de que se muera. Es decir, has venido aquí no solo con tu destino (o sea, tu propia pintura por números) sino también con todo lo necesario para que puedas cumplir con tu destino (todos los colores ya los llevas por dentro como un potencial propio y único de ti). Segundo, es posible que no termines tu pintura durante tu vida – por ejemplo, te puedes confundir y trabajar en la pintura de otro; también es posible que no descubras tus crayones de color (eso pasaría si buscaras fuera de ti mismo o si trataras de robar los crayones de otro); o puedes gastar la vida tratando de cambiar tu pintura por números (lo que no se puede hacer).

Teniendo en cuenta lo de arriba, un mensaje importante para todos los padres: ocúpense de sus propias pinturas, no de las de sus niños. Eso es un trabajo interno. Ayuden a sus hijos a descubrir sus crayones de color pero resistan la tentación de pintar lo que no es suyo o de reemplazar las pinturas de sus hijos. Y por último, ¡dejen de proyectar sus ambiciones a los pobres niños! Es que no todos vienen aquí para hacer cosas; algunos están aquí solo para observar (y sus pinturas, entonces, no son tan complicadas).

Ahora, aunque parezca que no puedas elegir tu pintura (la cual constituye tu destino), fue tu alma que eligió tanto la pintura como los colores, así que allí tienes tu voluntad libre al nivel del alma. Importantemente, puedes transformar esa situación en voluntad libre ahora mismo. Solo tienes que elegir conscientemente tu destino que tu alma ya ha elegido, tal y como es. Elige ahora a trabajar en tu propia pintura con tus propios colores (es decir, con tu potencial único). De eso se trata cuando hablamos de alinearse con el destino y escuchar la voz del alma. ¿Cómo hacerlo? A través de meditación, introspección, contemplación y oración. Tranquiliza la mente. Y si no puedes hacerlo solo, no olvides la terapia. Pide ayuda.

Interesantemente, tu alma no solo eligió tu pintura por números sino también a tus padres. El conflicto con nuestros padres es una externalización de nuestros conflictos internos (también de vidas previas). Así, el amor por nuestros padres es amor por nosotros mismos. Y es exactamente allí donde puedes dar el segundo paso en la práctica de voluntad libre: elige y acepta a tus padres conscientemente hoy porque ellos te reflejan a ti con todas las sombras que el condicionamiento trata de esconder. A través de aceptar y querer a nuestros padres nos podemos aceptar y amarnos a nosotros mismos tal y como somos. De nuevo, eso se hace practicando meditación, contemplación, introspección y oración. Calma la mente y escucha al alma. Y si te faltan recursos para hacerlo solo busca alguna terapia, pide ayuda.

Importantemente, la aceptación de nuestros padres nos ayuda no simplemente a amarnos a nosotros mismos. Sobre todo esa aceptación nos ayuda a disolver el condicionamiento que intenta a esconder las sombras (de miedo, celos, ira, etc.). Y cuando el condicionamiento se empieza a disolver, ya tenemos la última parte de la voluntad libre. Ahora puedes colorear tu pintura como quieras. Si tus padres te dijeron que el cielo tenía que ser azul pero tú lo vez naranjado, pues te lo puedes pintar naranjado, libre del condicionamiento de tus parientes.

En fin, es cierto que no puedes cambiar tu pintura por números (ni siquiera tus padres) pero solo depende de ti cómo va a quedar tu pintura al final. Puedes elegir cómo colorearla (claro, usando los colores que ya tienes pero no olvides que también puedes mezclarlos de una manera creativa y así obtener más opciones). Aun así, recuerda que la voluntad libre empieza por la aceptación y el amor por lo que es. No te resistes porque lo que resistes persiste. Acepta y ama lo que es, tal y como es, y eso te dará el acceso a la voluntad libre.

Sígenos: