Choosing your destiny

¿Quién elige nuestro destino?

¿Somos libres para tomar decisiones o estamos recorriendo el camino que ya estamos destinados a recorrer? ¿Tenemos de verdad libre albedrío? Estas son las preguntas que trataré de responder a continuación.

Vyara

Libre albedrío: ¿mito o realidad?

Imagínate que quieres elegir una mascota. En este caso es normal que pases por un proceso de eliminación:

  • “Quizás pueda tener el X. Pero es que el X necesita demasiada comida y como yo no tengo tanto dinero, no puedo permitirme pagar por la comida. Entonces no elegiré el X.” NB: Podrías pensar en ganar más dinero pero la verdad es que no tienes suficiente tiempo libre para un segundo trabajo. O así es cómo te justificas.
  • “Quizás pueda tener el Y. Pero es que el Y ensuciará demasiado la casa y no tengo tiempo para limpiarla. Entonces no voy a elegir el Y tampoco.” NB: Podrías contratar a alguien que limpie la casa pero como no tienes suficiente dinero para pagarle, estás de nuevo en un callejón sin salida.
  • “Quizás pueda tener el Z. Pero es que tendría que ir a Antárctica para traerlo y como no tengo ni dinero ni tiempo, tampoco elijo el Z”. NB: Podrías pedírselo a alguien que vaya a Antárctica para traerte tu mascota. Sin embargo, según tus propias reglas nunca pides ayuda, así que por supuesto no puedes elegir el Z.

Al final, eliges el Q – la única opción con la que te puedes quedar de todos modos, ya que no necesita dinero, ni tiempo, ni la ayuda de otras personas. ¿A caso hiciste tu elección por voluntad propia? Claro que no. Tu elección fue dirigida por tus creencias y tus percepciones limitadas. Cualquier persona que te conoce bien puede predecir tu ‘elección’.

¡Pero espera! Es incluso peor de lo que parece. Si vivimos en un mundo de posibilidades ilimitadas, ¿por qué no pensaste en más opciones de elección? ¿Por qué no elegir un robot en vez de una mascota viva, por ejemplo? Y cuándo consideras tus opciones de ganar dinero, ¿por qué no piensas en mudarte a un país extranjero, montar tu propia empresa, o invertir en un negocio de alto riesgo? Sería genial si tuvieras la posibilidad de elegir cualquier opción, ¿no? Pero… la verdad es que algunas de estas opciones ni siquiera las ves. ¿Por qué? Porque todos percibimos el mudo y actuamos según nuestras expectativas y creencias limidatas. Nuestras elecciones ya están programadas. Realmente no somos nosotros que elegimos. Son nuestras limitaciones, miedos, e ideas distorsionadas de como el mudo debe ser.

Por lo tanto, la libertad de elección empieza cuando hayamos sido capaces de disolver las limitaciones de nuestras creencias y cuando hayamos liberado nuestro pensamiento del miedo. Eso se puede conseguir por medio de un proceso de auto-descubrimiento. La meditación, la auto-observación y la duda en nuestros propios principios y conocimientos nos van a ayudar a conseguir más liberta en nuestras elecciones.

!Espera lo inesperable! Así te liberarás de las limitaciones de tus expectativas.

Sígenos: